El propósito principal de las Naciones Unidas es el mantenimiento de la paz. De conformidad con la
Carta, los Estados Miembros convienen en arreglar las controversias por medios pacíficos y abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra otros Estados.
Durante años, las Naciones Unidas han contribuido decisivamente a aplacar las crisis internacionales y solucionar los conflictos prolongados. La Organización ha llevado a cabo complejas operaciones de
establecimiento y de
mantenimiento de la paz y de
asistencia humanitaria. Ha trabajado para evitar el surgimiento de conflictos, y después de cada uno surgido ha estado tomando cada vez más medidas para hacer frente a las causas profundas de la guerra y para sentar las bases de una paz duradera.
Las gestiones de las Naciones Unidas han producido resultados espectaculares. Contribuyeron a desactivar la crisis de los misiles cubanos en 1962 y la crisis del Oriente Medio en 1973. En 1988, gracias a un arreglo de paz patrocinado por las Naciones Unidas, se puso fin a la guerra entre el Irán y el Iraq, y el año siguiente las negociaciones patrocinadas por las Naciones Unidas sentaron las bases para la retirada de las tropas soviéticas del Afganistán. En el decenio de 1990 las Naciones Unidas contribuyeron de manera fundamental a restablecer la soberanía de Kuwait, desempeñaron un papel importante en la terminación de las guerras civiles de Camboya, El Salvador, Guatemala y Mozambique; restablecieron el Gobierno elegido democráticamente en Haití y solucionaron o pusieron coto a conflictos en otros países.
En septiembre de 1999, cuando se desató una campaña de violencia que obligó a unos 200.000 timorenses orientales a huir de sus hogares después de haberse celebrado una votación sobre la libre determinación, las Naciones Unidas autorizaron el envío de una fuerza internacional de seguridad que facilitó el restablecimiento del orden. En octubre, el Consejo estableció la Administración de Transición de las Naciones Unidas, la cual, con la protección de la fuerza multinacional, comenzó a supervisar la transición del territorio hacia la independencia.
Y cuando los
terroristas atacaron a los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, el Consejo de Seguridad actuó rápidamente y aprobó una resolución de amplio alcance en la que se dispone la obligación de los Estados de velar por que todas las personas que participen en la financiación, planificación, preparación, perpetración o prestación de apoyo a los actos terroristas sean llevadas ante la justicia y de tipificar en sus leyes internas tales actos como delitos penales graves.
Desarme
Detener la proliferación de armas, reducir y a la larga eliminar todas las armas de destrucción en masa constituyen objetivos importantes de las Naciones Unidas. La Organización ha sido un foro permanente para las negociaciones sobre
desarme y ha hecho recomendaciones e iniciado estudios al respecto. Las Naciones Unidas apoyan las negociaciones multilaterales que tienen lugar en la Conferencia de Desarme y en otros órganos internacionales. Dichas negociaciones han dado lugar a acuerdos como el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares (1968), el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares (1996) y los tratados mediante los cuales se establecen zonas libres de armas nucleares.
En otros tratados se prohíbe el desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas químicas (1992) y de armas bacteriológicas (1972), se prohíben las armas nucleares en los fondos marinos y oceánicos (1971) y en el espacio ultraterrestre (1967), y se prohíben o restringen otros tipos de armas. En 2001, más de 120 países han llegado a ser partes en la Convención de Ottawa por la que se prohíben las minas terrestres. Las Naciones Unidas alientan a todas las naciones a que se adhieran a este tratado y a otros por los que se prohíben las armas bélicas destructivas.
La Organización también apoya las gestiones tendientes a prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y armas ligeras, que han sido las utilizadas mayoritariamente en 46 de los 49 conflictos importantes que se han desatado desde 1990. Tanto el Registro de Armas Convencionales establecido por las Naciones Unidas como el sistema de presentación de informes normalizados sobre los gastos militares contribuyen a promover una mayor transparencia en asuntos militares.
El
Organismo Internacional de Energía Atómica, con sede en Viena, utiliza un sistema de acuerdos de salvaguardias para garantizar que los materiales y el equipo nucleares destinados a usos pacíficos no se desvíen hacia fines militares. Asimismo, en La Haya, la
Organización para la Prohibición de las Armas Químicas recopila información sobre instalaciones químicas en todo el mundo y lleva a cabo inspecciones periódicas a fin de garantizar que se cumpla la Convención sobre las armas químicas.
Establecimiento de la paz
Las actividades de las Naciones Unidas para el establecimiento de la paz facilitan que las partes beligerantes lleguen a un acuerdo por medios diplomáticos.
El
Consejo de Seguridad, en su empeño por mantener la paz y la seguridad internacionales, puede recomendar maneras de evitar conflictos o restablecer o lograr la paz; por ejemplo, mediante la negociación o recurriendo a la
Corte Internacional de Justicia.
El
Secretario General desempeña un papel importante en el establecimiento de la paz. Puede señalar a la atención del Consejo de Seguridad cualquier asunto que parezca amenazar la paz y la seguridad internacionales, puede valerse de "buenos oficios" para llevar a cabo una labor de mediación o ejercer la "diplomacia silenciosa" entre bastidores, ya sea personalmente o por conducto de enviados especiales.
El Secretario General también lleva a cabo la "diplomacia preventiva" con miras a solucionar las controversias antes de que adquieran mayor gravedad.
Consolidación de la paz
Las Naciones Unidas llevan a cabo cada vez con más frecuencia actividades para abordar las causas subyacentes de los conflictos. La asistencia para el desarrollo constituye un elemento fundamental de la consolidación de la paz.
En colaboración con los organismos del sistema de las Naciones Unidas, los países donantes, los gobiernos anfitriones y las organizaciones no gubernamentales, las Naciones Unidas trabajan para apoyar la buena gestión de los asuntos públicos, el derecho civil y el orden público, la celebración de elecciones y el respeto de los derechos humanos en países que se esfuerzan por hacer frente a las consecuencias de los conflictos.
A la vez, la Organización contribuye a que esos países reconstruyan los servicios administrativos, sanitarios, educativos y de otro tipo que han sido afectados por la guerra.Algunas de esas actividades, como la supervisión de las elecciones celebradas en 1989 en Namibia, los programas de remoción de minas en Mozambique y el adiestramiento de la policía en Haití, tienen lugar dentro del marco de una operación de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz y pueden continuar cuando la operación es retirada.
Otras actividades se llevan a cabo a petición de los gobiernos, como, por ejemplo, en Camboya, donde las Naciones Unidas mantienen una oficina para asuntos relacionados con los derechos humanos, o en Guatemala, donde la Organización presta asistencia en la aplicación de los acuerdos de paz, que afectan a prácticamente todos los aspectos de la vida nacional.
Mantenimiento de la paz
El Consejo de Seguridad establece operaciones de
mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y determina su alcance y mandato en su empeño por mantener la paz y la seguridad internacionales.
En la mayoría de las operaciones se incluyen deberes militares, como la observación de una cesación del fuego o el establecimiento de una zona tapón mientras los negociadores procuran una solución de largo plazo.
En otras operaciones puede ser necesario que participe la policía civil o incorporar personal civil paisano para ayudar a organizar
elecciones o vigilar los
derechos humanos.
También se han desplegado operaciones para supervisar el cumplimiento de acuerdos de paz en colaboración con las fuerzas de mantenimiento de la paz de las organizaciones regionales.
Las operaciones de mantenimiento de la paz pueden durar varios meses o proseguir durante muchos años.
La operación de las Naciones Unidas en la línea de cesación del fuego entre la India y el Pakistán en el estado de Jammu y Cachemira, por ejemplo, fue establecida en 1949, y los efectivos de las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz han permanecido en Chipre desde 1964. Por el contrario, en 1994 las Naciones Unidas pudieron completar su misión en la Faja de Aouzou, entre la Jamahiriya Árabe Libia y el Chad, en poco más de un mes.
Desde que en 1948 las Naciones Unidas desplegaron por primera vez un contingente de mantenimiento de la paz, unos 123 países han proporcionado voluntariamente más de 750.000 efectivos militares y de policía civil. Junto con miles de civiles, esos efectivos han prestado servicio en 54 operaciones de mantenimiento de la paz.
Medidas de las Naciones Unidas en pro de la paz...
...En Africa
Los esfuerzos de las Naciones Unidas en pro de la paz han asumido muchas formas en el transcurso de los años: la campaña prolongada contra el apartheid en Sudáfrica, el apoyo activo a la independencia de Namibia, varias misiones para prestar apoyo electoral y unas 20 operaciones de mantenimiento de la paz. Las operaciones más recientes, en Sierra Leona, en la República Democrática del Congo y en Etiopía y Eritrea, fueron establecidas en 1999 y 2000. Las Naciones Unidas han facilitado la repatriación de refugiados a Mozambique, han prestado asistencia humanitaria en Somalia y en el Sudán y han emprendido gestiones diplomáticas con miras a restablecer la paz en la región de los Grandes Lagos. Han contribuido a evitar nuevos disturbios en la República Centroafricana y están facilitando la preparación de un referéndum sobre el futuro del Sáhara Occidental.
En otras partes de África las misiones de las Naciones Unidas sobre el terreno siguen llevando a cabo actividades de establecimiento de la paz en Guinea-Bissau y en Liberia, y mantienen su presencia en Angola y en Burundi a fin de apoyar diversas iniciativas tendientes a promover la paz y la reconciliación. A solicitud del Consejo de Seguridad, el Secretario General presentó un análisis amplio de los conflictos en los países africanos junto con recomendaciones sobre cómo fomentar una paz duradera.
...En Asia y el Pacífico
El sistema de las Naciones Unidas sigue trabajando a fin de fortalecer la sociedad civil, los derechos humanos y la democracia en Camboya tras la enorme labor llevada a cabo por la misión de mantenimiento de la paz en ese país entre 1992 y 1993.
En el Afganistán las Naciones Unidas han trabajado durante más de una década para facilitar la reconciliación y la reconstrucción nacionales que han debido emprenderse tras la prolongada guerra civil de este país. A pesar de los intensos esfuerzos diplomáticos que han desplegado el Secretario General y sus enviados personales, la lucha ha continuado y ha tenido un gran costo desde el punto de vista humanitario, lo que ha obstaculizado en gran medida los intentos del sistema de las Naciones Unidas por prestar asistencia al pueblo afgano.
Con el agravamiento del conflicto en el Afganistán después de haberse registrado el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 contra los Estados Unidos, en octubre, el Secretario General nombró al Sr. Lakhdar Brahimi su Representante Especial para el Afganistán. A medida que fue evolucionando la situación allí, las Naciones Unidas desempeñaron un papel decisivo en la promoción del diálogo entre las partes afganas, tendiente a establecer un gobierno de base amplia e incluyente.
En Timor Oriental, las conversaciones entre Indonesia y Portugal patrocinadas por las Naciones Unidas culminaron en el acuerdo de mayo de 1999, que sentó las bases para realizar una consulta popular sobre el estatuto del territorio. En virtud de dicho acuerdo, una misión de las Naciones Unidas supervisó la inscripción de votantes y la celebración del proceso electoral en agosto de 1999, en cuya elección el 78% de los timorenses orientales votaron por la independencia y rechazaron la autonomía dentro de Indonesia. En agosto de 2001 se dio un gran paso en ese sentido con la elección de una asamblea constituyente que redactara la constitución para un Timor Oriental ª independiente y democrático.
En Tayikistán, en junio de 2000 fue creada la Oficina de las Naciones Unidas de Apoyo a la Consolidación de la Paz, con objeto de reemplazar a la operación de mantenimiento de la paz establecida allí. La Oficina proporciona el marco político y de dirección para una variedad de actividades de consolidación de la paz. En otras partes, los observadores militares de las Naciones Unidas siguieron vigilando la línea de cesación del fuego entre la India y el Pakistán en el estado de Jammu y Cachemira. En el Pacífico, las Naciones Unidas ayudaron al Gobierno de Papua Nueva Guinea y a las partes de Bougainville a concertar un acuerdo amplio que abarcaba cuestiones relacionadas con la autonomía, el referéndum y la eliminación de armas.
...En Europa
En Chipre, el Secretario General y su Asesor Especial trabajaron para promover las negociaciones orientadas a lograr un arreglo general. La fuerza de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz desplegada allí sigue supervisando las líneas de cesación del fuego, además de mantener la zona tapón y emprender actividades de asistencia humanitaria.
TLas Naciones Unidas trabajaron denodadamente a fin de solucionar el conflicto de la ex Yugoslavia y prestar al mismo tiempo asistencia de socorro a aproximadamente 4 millones de personas. En 1991, las Naciones Unidas impusieron un embargo de armas; en tanto, el Secretario General y su enviado realizaban gestiones diplomáticas para poner fin a los enfrentamientos. Entre 1992 y 1995, las tropas de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz procuraron llevar la paz y la seguridad a Croacia, ayudaron a proteger a los civiles en Bosnia y Herzegovina y a lograr que la ex República Yugoslava de Macedonia no se viera envuelta en la guerra.
Tras la concertación de los Acuerdos de Paz en Dayton y París en 1995, cuatro misiones de las Naciones Unidas contribuyeron a garantizar la paz. En la actualidad, la Misión de las Naciones Unidas en Bosnia y Herzegovina lleva a cabo una amplia variedad de funciones para hacer cumplir la ley, al tiempo que coordina actividades relacionadas con la asistencia humanitaria, los derechos humanos y la reconstrucción. La Misión de Observadores de las Naciones Unidas en Prevlaka supervisa la desmilitarización de esa península, una zona estratégica que es objeto de controversia entre Croacia y la República Federativa de Yugoslavia.
En 1999, una vez finalizados los bombardeos aéreos de la OTAN y el retiro de las fuerzas yugoslavas, el Consejo de Seguridad estableció una misión de administración provisional de las Naciones Unidas en Kosovo (República Federativa de Yugoslavia). Bajo la égida de las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y las propias Naciones Unidas colaboran con el pueblo de Kosovo para crear una sociedad democrática y efectiva con un grado considerable de autonomía. En octubre de 2000 se llevaron a cabo elecciones municipales y se promulgó el marco constitucional para el establecimiento de un gobierno autónomo provisional, que sentó las bases para que el 17 de noviembre de 2001 se celebraran en todo el territorio de Kosovo elecciones para instituir una asamblea legislativa.
En Abjasia (Georgia), en tanto la misión de observadores militares de las Naciones Unidas lleva a cabo su mandato de mantenimiento de la paz, prosiguen las gestiones diplomáticas tendientes a encontrar una solución global al conflicto entre Georgia y Abjasia.
...En América
Las actividades de las Naciones Unidas para el establecimiento y el mantenimiento de la paz han contribuido a solucionar conflictos prolongados en América Central. En 1989, en Nicaragua, las iniciativas de paz sentaron las bases para la desmovilización voluntaria del movimiento de resistencia, cuyos miembros entregaron sus armas a la Organización. En 1990, una misión de las Naciones Unidas observó las elecciones de Nicaragua, las primeras supervisadas por las Naciones Unidas en un país independiente. En El Salvador, las conversaciones de paz realizadas por mediación del Secretario General pusieron fin a 12 años de enfrentamiento, y una misión de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas verificó la aplicación de todos los acuerdos.
En Guatemala, las negociaciones entabladas por mediación de las Naciones Unidas pusieron fin a una guerra civil de 35 años de duración. Actualmente, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Guatemala vela por que se cumplan a cabalidad los acuerdos amplios de paz. En Haití, como resultado de las gestiones internacionales emprendidas para restablecer el Gobierno elegido democráticamente, las Naciones Unidas pusieron en práctica un programa global que hace hincapié en el respeto de los derechos humanos, la creación de consenso y la reducción de los conflictos, procurando lograr la sólida participación de la sociedad civil.
...En el Oriente Medio
Las Naciones Unidas han seguido con atención el conflicto árabe-israelí a lo largo de cinco decenios y cinco guerras propiamente dichas. Al respecto, las Naciones Unidas han determinado principios para lograr una paz justa y duradera, incluso los que se establecen en dos resoluciones de referencia del Consejo de Seguridad, la 242 (1967) y la 338 (1973), que siguen constituyendo la base para un arreglo general.
Las Naciones Unidas han apoyado otras iniciativas encaminadas a dar solución a los problemas políticos subyacentes y han enviado a la región varias operaciones de mantenimiento de la paz. El primer grupo de observadores mili tares de las Naciones Unidas fue establecido en 1948, y mantiene su presencia en la zona hasta el día de hoy. También allí fue donde las Naciones Unidas establecieron su primera fuerza de mantenimiento de la paz, en 1956, durante la crisis de Suez. Actualmente se hallan en la región dos fuerzas de mantenimiento de la paz. Una, establecida en 1974, mantiene una zona de separación en el Golán entre las tropas israelíes y las sirias; la otra, establecida en 1978, contribuye a mantener la estabilidad en la zona meridional del Líbano, y en 2000 verificó la retirada de la zona de las tropas israelíes.
Después de los acontecimientos registrados en septiembre de 2000 en Jerusalén y desde el comienzo de la intifada de Al-Aqsa, el Secretario General ha intensificado sus esfuerzos para poner fin a la violencia y lograr que los israelíes y los palestinos vuelvan a sentarse a la mesa de negociaciones. El Secretario General participó en la reunión en la cumbre que tuvo lugar en octubre de 2000 en el Sharm-El-Sheikh (Egipto), presidida por el Presidente Bill Clinton, de los Estados Unidos, y el Presidente Hosni Mubarak, de Egipto. Dicha reunión dio lugar al establecimiento de un comité de determinación de los hechos presidido por el Senador estadounidense George Mitchell.
El plan acordado en abril de 2001 sigue siendo la única propuesta ampliamente aceptable para establecer medidas de fomento de la confianza entre las partes y la posible reanudación del proceso de paz. El Secretario General y sus representantes participan activamente en las gestiones tendientes a poner en práctica sus recomendaciones, en estrecha coordinación con otros interesados, en particular los Estados Unidos, la Federación de Rusia, la Unión Europea y los países de la región.
En otros lugares del Oriente Medio, una misión de observadores de las Naciones Unidas supervisa la zona desmilitarizada entre el Iraq y Kuwait desde que en 1991 se restableció la soberanía de Kuwait.